Después de varios meses de mucho trabajo, hoy he vuelto a escribir. Mi experiencia acumulada en las últimas semanas me pedía a gritos hablar de comunicación corporativa y de los mitos que nos encontramos en el día a día de un trabajo muy exigente que, a menudo, no nos deja tiempo para reflexionar.

Rachel Miller es una profesional y blogger especializada en comunicación interna dentro de las organizaciones. Su labor consiste en mejorar los procesos de comunicación que existen entre líderes y colaboradores en el ámbito profesional.

Leyendo sus artículos me puse a pensar en lo que he visto en muchos sectores: si uno solo de tus empleados habla mal de tu empresa, tienes un problema de comunicación corporativa. 

Eso se debe a que en algún punto la comunicación entre los profesionales de la organización está fallando. Puede ser que los mensajes no se estén transmitiendo correctamente entre los diferentes eslabones de la empresa, o puede ser que en algún punto la transparencia brille por su ausencia.

Existen muchos mitos sobre cómo debería funcionar la comunicación corporativa, pero en este artículo, siguiendo la estela de Rache Miller, vamos a centrarnos en los ocho más importantes.

Estos reflejan mi realidad de trabajar como consultor de comunicación y surgen de conversaciones que he tenido con clientes, compañeros y personas de mi propia network.

1. La comunicación interna “pertenece” a una persona o a un equipo dentro de la organización

Si es así, no debería. Es un pilar de la organización lo suficientemente importante como para dejarlo en un solo departamento.

Debería ser la responsabilidad de todos los colaboradores dentro de la empresa.

“El propósito de la comunicación corporativa es el de ayudar a alcanzar los objetivos de la organización”.

Rachel Miller

Es cierto que debes mostrar responsabilidad, incluso mesura, cuando se trata de establecer los presupuestos o supervisar la estrategia, pero también es una necesidad para todas las partes interesadas.

La intranet de la organización no pertenece únicamente al departamento de comunicación corporativa o al departamento de recursos humanos. Pertenece a todo tu entorno laboral. Puedes invertir tiempo en crear el proyecto o el contenido, aunque no sea lo que a ti te guste: es lo que la empresa necesita.

Todo lo que haces como comunicador debe ir alineado a los objetivos de tu organización. Es así como se prueba la verdadera valía de las comunicaciones corporativas. Trabaja siempre con este propósito claro en la mente.

2. La comunicación externa es una cosa y la interna es otra

Falso.

Si ambas se ven de forma independiente y no hay correlación alguna entre ellas, algo no funciona. Deja de pensar en lo interno y lo externo como entes que viven por separado.

En los últimos años, muchas organizaciones han unificado criterios para saber cómo comunicar un contenido y cuáles son los canales más eficaces para hacerlo.

Como afirma Rachel Miller en su blog AllThingsIC: “La comunicación interna y la comunicación externa se orientan hacia un mismo fin: mantener o crear la reputación de la empresa”.

No hay más.

Partiendo de esta premisa verás que, si ambos tipos de comunicación se alinean, se fortalecerán entre sí.

Para que la comunicación de una organización sea efectiva, tanto la información interna que se comparte como los contenidos que se vuelcan hacia el exterior deben enviar el mensaje correcto a la persona correcta. Además de usar el lenguaje y el tono apropiado para crear oportunidades de entendimiento y recibir un feedback más acertado.

3. Las redes sociales no forman parte de la comunicación corporativa

Falso.

Más bien es al contrario y, de hecho, pueden jugar un rol importante, si las dejamos.

En uno de sus artículos Miller asegura que ha estado usando las redes sociales desde 2008 y concluye que, cada año, ha demostrado cómo esta potente herramienta ha transformado la comunicación de las empresas en las que ha trabajado. 

Desde sus inicios son muchas las organizaciones de muy diversos sectores económicos que han animado a realizar un uso responsable del Social Media

Tras años de evolución, hoy usamos mensajerías instantáneas, como WhatsApp, para implementar y desarrollar la comunicación interna e incentivar el uso de otras aplicaciones. Incluso a través de la misma intranet empresarial, tal y como recomienda María Navajas en este artículo.

Un medio es solo social si se permite la interacción y esta es la clave.

Rachel Miller

Es cierto que en redes sociales perdemos el control del mensaje corporativo, pero debemos confiar en nuestras audiencias de la misma manera que les pedimos que confíen en nosotros.

Representa una oportunidad para identificar dónde están los fallos y por qué los empleados están usando otros métodos para comunicarse.

Como profesional de la comunicación adelántate y no te cierres a herramientas de comunicación online como Slack, Miro y similares. Dales la oportunidad de ser tus aliadas y mejorar la comunicación en todos los sentidos.

4. La comunicación interna dicta lo que tienes que hacer

Todo lo contrario.

Aunque en muchas organizaciones sí que se usa con ese fin. Es decir, crean una comunicación unilateral.

Más bien se trata de crear entendimiento y significado

Los empleados esperan y merecen más. De nuevo, no se trata de comunicar lo que queremos nosotros, sino lo que ellos necesitan. Aquí entra en juego la colaboración de otro profesional como el Community Manager y que continúa la desmitificación anterior.

En su libro Explorando la comunicación interna el doctor Kevin Ruck propone cambiar el enfoque: de contar y vender a participar y consultar.

¿Qué enfoque tiene tu empresa? ¿Qué opinan sus líderes? ¿Lo sabes?

Usa las redes sociales y a los colaboradores para crear comunicaciones asertivas y fomenta la transparencia en las mismas.

5. La comunicación interna “es decir cualquier cosa”

Es la creencia general. 

Aunque la verdadera función de la comunicación corporativa es ayudar a los líderes a informar e involucrar a sus empleados de tal manera que los motive a maximizar su desempeño y entender mejor la estrategia de negocios más eficaz. 

El mayor problema de pensar que se considere “cualquier cosa” es que no da pie a una comunicación entre los diferentes eslabones. Entonces, ¿dónde está la voz del colaborador en este escenario?

Para cambiar esta percepción, lo mejor es:

  • Mostrarse como un canal para crear soporte y orientación en el diálogo entre líderes y colaboradores. Que sea una comunicación bidireccional.
  • Garantizar un discurso coherente y sencillo en los mensajes que se harán llegar a los canales.
  • Liderar la planificación de la comunicación interna y brindar los asesoramientos necesarios para generar respuestas oportunas ante situaciones de crisis.

6. La comunicación interna no se puede medir

No es correcto.

La comunicación interna sí se puede medir. Se debe hacer para saber lo que se está comunicando. Los especialistas de comunicación corporativa deberían tener bien definidos sus objetivos y establecer los KPIs necesarios para valorar su consecución, como si se tratara de una campaña de PR digital.

De hecho, hay varios modelos o programas que permiten no solo medir el impacto, sino también transformar (e incluso optimizar) la comunicación.

“Necesitas tener estadísticas y datos para luego saber traducirlos en resultados”.

Liam Fitzpatrick, gerente de Working Communications Strategies

7. El contenido generado por los usuarios es una amenaza para los profesionales de la comunicación

No debería.

El punto está en equipar, empoderar y mejorar las comunicaciones dentro de las organizaciones. No competir contra ellas.

Sentir esta amenaza viene del ego. Déjalo de lado y facilita la comunicación. Piensa en cómo “curar” el contenido, no en la creación del mismo. Ese es tu principal papel si trabajas en un departamento de comunicación corporativa o recursos humanos.

“Pero todo el mundo cree que puede ser comunicador”, pensarás.

En cierta manera, sí: todos nos comunicamos de una forma u otra. Pero, ¿qué significa eso para ti siendo tú el profesional?

Rachel Miller añade: “esto te da una oportunidad increíble de dirigir tu empresa y sus empleados para comunicarse de una manera diferente”.

Si tus trabajadores están generando contenido para tu empresa, te recomiendo que lo aceptes y los ayudes a hacerlo de una manera más óptima.

Ese es tu deber. Enseñar y redirigir el esfuerzo. ¿Por qué no usar esa experiencia y aconsejar y orientar al respecto?

Podrías, por ejemplo, enseñarles la importancia de:

  • El tono de la comunicación.
  • Los canales más adecuados.
  • El lenguaje más apropiado.

Esto no te quitará trabajo. Lo potenciará.

8. Los colaboradores no se preocupan por la estrategia de la organización

¿Sí? ¿Cómo lo sabes? ¿Se lo has preguntado?

Si el papel de la comunicación interna es ayudar a la organización a alcanzar sus objetivos, quiere decir que cada colaborador tiene una labor que desempeñar.

El principio de una buena comunicación es inspirar un cambio en el comportamiento. Y la mejor manera de hacerlo es saber lo que se está hablando y qué sienten y qué piensan sobre cualquier problema que les afecte. 

Esto forma parte del proceso comunicacional de cualquier empresa y es un tema que debió pensarse desde el inicio del proyecto.

Un estudio de investigación acerca de los empleadores de Comms Ellwood Atfield reveló: 

  • Cuatro de cada cinco (86%) profesionales de comunicación corporativa estuvieron de acuerdo en que la comunicación en las organizaciones tienen el objetivo principal de alinear a las personas con el propósito y la estrategia de la organización.
  • Sin embargo, solo alrededor de la mitad (49%) está de acuerdo en que tiene acceso a las herramientas y recursos que necesitan para desarrollar una comunicación corporativa de alta calidad. 

¿Qué opinas? ¿Crees que todavía se subestima la comunicación interna dentro de las empresas? Te invito a leer el artículo original, escrito por Rachel Miller.

Si quieres auditar tu negocio o consideras que es el momento de darle una vuelta a la comunicación corporativa de tu organización, te invito a ponerte en contacto conmigo sin compromiso. Puedes escribirme a dani@danielvilosa.com o llamarme directamente al 680.53.81.97

Daniel Vilosa

Daniel Vilosa

Periodista freelance especializado en marketing de contenidos y comunicación. Estoy licenciado en Humanidades (UPF) y Periodismo (UAB) y tengo un máster de Comunicación y Márketing Online, también por la UAB. Soy fundador de La Pluma Invertida y vivo entre Barcelona y la Costa Brava.

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